Las organizaciones industriales han invertido millones en digitalizar el mantenimiento con sensores, GMAO y plataformas de analítica avanzada. Sin embargo, la mayoría de iniciativas de mantenimiento predictivo siguen sin escalar ni generar impacto operativo sostenido. La razón no está en la tecnología, sino en algo mucho más básico y sistemáticamente ignorado: los datos no están preparados para ser entendidos.